"Las recientes protestas relacionadas con Tíbet han introducido complicaciones significativas adicionales a las consideraciones normales de seguridad para un acontecimiento internacional importante como estos Juegos" reconoció un Noble que avisó que todo el mundo debe estar preparado.
Por último, el secretario general de la Interpol aseguró que el abanico de posibilidades es muy amplio en cuanto a acciones que puedan llevar a cabo los grupos de protesta durante los Juegos:
Pueden ir desde un comportamiento destructivo, como bloquear importantes rutas de transporte o infraestructuras o interferir en las competiciones, a actos más violentos como asaltar a responsables o atletas o destruir propiedades. Y peor aún, debemos estar preparados para la posibilidad de que Al Qaeda o algún otro grupo terrorista intente lanzar un atentado terrorista mortífero en los Juegos Olímpicos














Sin comentarios todavía